15Abr

La importancia de implicar a los colaboradores

La turbulencia de los mercados internacionales, sumado al desarrollo tecnológico avanzado y a la velocidad de los cambios en las conductas de los consumidores, ha provocado en los últimos años, presiones impresionantes en las empresas, tanto que muchas de ellas no son capaces de sobrevivir.

La proyección de las mismas, siempre ha estado vinculada al desarrollo de importantes ventajas competitivas, las cuales son desarrolladas por las organizaciones en función de importantes esfuerzos de innovación, investigación, adaptación, inversiones y tiempo del personal directivo. El problema que se nos está presentando, es que dichas ventajas cada vez son de menor impacto y de menor duración. El mismo hecho de contar con sistemas de información y comunicación on line, la apertura de mercados internacionales, el derribamiento de las barreras de entrada y la facilidad de acceso a los mercados, hace que la vida útil de una ventaja competitiva, sea cada vez más corta.

Ello trae consigo la necesidad de esforzarse mucho más y de invertir notables fondos financieros para sostenerse en el tiempo. Sin embargo existe una variable clave en las organizaciones, que si se administra de la forma más pertinente, se puede transformar en la mejor ventaja competitiva, y con la que se puede enfrentar todos los cambios y presiones del mercado, dicha ventaja es CONTAR CON UN EQUIPO DE COLABORADORES ALTAMENTE COMPROMETIDOS E IMPLICADOS.

Buscaré en estas líneas, analizar las claves para alcanzar un alto grado de implicancia de los equipos de trabajo en las empresas.

  1. El primer paso consiste en disponer de herramientas modernas y completas, para que el proceso de reclutamiento e inducción provean de las personas idóneas y competentes para ocupar el cargo. No debemos escatimar esfuerzos en lograr un proceso que cubra los aspectos profesionales, conductuales y psicológicos de los postulantes.
  2. El nivel de remuneraciones del personal, debe cumplir con los principios de justicia y equidad. Al mismo tiempo debe estar sujeto a un coeficiente variable, el cual debe estar en función de los resultados obtenidos en el negocio. El crecimiento y la ganancia de la empresa, debe tener un correlato en el crecimiento y en las ganancias del personal.
  3. Contemplar un plan de capacitación permanente, de tal forma de in integrando, conocimientos, habilidades y mejora en las actitudes de las personas.
  4. Entregar a los trabajadores, las posibilidades de ascender en su nivel laboral y profesional. Una empresa que despliega un plan de desarrollo para sus colaboradores, les entrega un desafío permanente, al cual pueden optar los mejores y los que más aportan.
  5. Definir claramente el marco funcional del trabajador. Este debe conocer con toda claridad lo que debe hacer, lo que se espera de él y los resultados que debe alcanzar. En este punto es fundamental que cuente con las potestades y los recursos necesarios para el cumplimiento de las tareas.
  6. El trabajador debe formar parte de un grupo de personas que conocen el rumbo de la empresa, compartes su misión, visión, valores y maximizan su esfuerzo, por aportar a su cumplimiento.
  7. El clima organizacional al interior de las empresas, debe ser propicio, e impulsar el desarrollo de las tareas en un marco de respeto, de tolerancia, de cooperación y de complementación. Un grato ambiente de trabajo, debe permitir un trabajo de equipo eficiente y el logro de resultados notables.
  8. En la empresa en fundamental apuntar a un sistema de comunicación oportuno, completo y transparente, donde todos comparten los desafíos, problemas, logros y resultados de la organización.
  9. El trabajador debe entender que el principio rector del negocio, es la orientación y la focalización al cliente. Somos sujetos que propician la entrega de satisfactores a clientes que han puesto su confianza en nosotros, y nuestro desafío es cumplir u superar sus expectativas.
  10. El desarrollo organizacional debe impulsar al desafío permanente, de tal forma que los colaboradores acepten las pruebas, participen en ellas y en la consecución de los resultados, perciban un reconocimiento personal, que no siempre tiene que ser monetario. Este ámbito del reconocimiento es uno de los factores más simples de aplicar, el más económico y para una buena jefatura, un mínimo esfuerzo.
  11. Conocer los intereses, las preocupaciones y los problemas de las personas, empatizar con ellos, y desarrollar un mecanismo de apoyo, aunque sea una palabra o un gesto, ayudan a sentir que el personal se siente parte de la familia empresarial.
  12. Liderar con el ejemplo y ganarse la confianza de los colaboradores, es fundamental para alcanzar el respeto que las personas prodigan a quienes admira, En este punto es fundamental la capacidad directiva de los ejecutivos y en el desarrollo de técnicas efectivas de liderazgo pro activo.
  13. Doce herramientas lógicas y simples, que ayudan a fortalecer la implicancia de los colaboradores y a alcanzar la única ventaja competitiva que dura por mucho tiempo y es muy difícil de imitar, CONTAR CON UN CAPITAL HUMANO DE EXCELENCIA.
Benito Barros

ACERCA DEL AUTOR

Benito Barros
Rector Académico del CFT de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Asesor Académico de Initiative Escuela de Negocios.