24Jun

Se nos viene el invierno

Se siente en el aire que los indicadores macroeconómicos de la región han mostrado una caída considerable, con relación a los años anteriores. Si analizamos las realidades que enfrentan algunos de nuestros vecinos, podríamos incluso llegar a señalar que estamos a puestas de una nueva crisis económica.

Lo anterior se refuerza con algunas señales internacionales importantes, como por ejemplo la presión de la “Guerra Comercial “ entre China y Estados Unidos; Las restricciones impuestas por el ultimo país a la comercialización de varios productos ; La baja consideración de los niveles de comercio, particularmente en las importaciones de China, un gran consumidor de los productos que nosotros exportamos; el aumento y la tendencia alcista del tipo de cambio y la contracción del nivel de inversión.

La reducción del nivel de consumo doméstico; el incremento en las tasas de morosidad y, sobre todo, la percepción pesimista que está mostrando el mercado del consumo.

Todas las señales anteriores nos invitan a pensar que los meses que vienen, pueden presentar importantes desafíos para alcanzar resultados “aceptables” o por lo menos no incurrir en pérdidas o resultados desastrosos. La pregunta que debemos hacernos en forma inmediata es sí ¿estamos realmente preparados para enfrentar este inminente invierno económico que se nos aproxima? ¿Cuáles son las variables y elementos que sabemos contemplar, para enfrentar con relativo éxito, la presión que se nos viene encima? – Algunas de ellas son:

  • Efectuar en forma inmediata, un diagnóstico de situaciones altamente crítico, que nos muestre aquellas áreas o procesos al interior de la organización, que sean más débiles, críticos y vulnerables.
    Una vez identificados ciertos factores, evaluar su pertinencia y nivel de impacto que pudiera provocar, si es que se someten a condiciones de alto stress.
  • Conformar un equipo de trabajo y mesas de análisis para proponer acciones concretas destinadas a fortalecer las variables más críticas y su mayor impacto en la organización. Dichas medidas deben ejecutarse en forma inmediata, pero debidamente controladas para no generar caos o problemas propios de la improvisación.
  • Reforzar aquellos negocios y grupos de clientes “más significativos”; estables; con un alto grado de vinculación y fidelización con nuestra organización.
  • Disponer de un mecanismo de evaluación, de riesgos, sobre todo poner énfasis en la clasificación de créditos y análisis de potenciales impagos.
  • Aplicar medidas de optimización de gastos y manejo eficiente de los recursos, para impactar en la reducción de los gastos generales, administrativos, que pueden incidir significativamente en los resultados finales.
  • Generar economías de escalas, sobre todo en el aprovechamiento de las capacidades ociosas de la infraestructura, de las instalaciones, de los recursos.
  • Disponer medidas de diversificación de la oferta, desarrollando productos y servicios orientados a otros mercados; que puedan aprovechar liquidez; volumen de actividad, que compensan las contracciones generales por el sistema.
  • Establecer alianzas estratégicas con empresas, organizaciones claves, para optimizar los procesos actuales y desarrollen nuevos negocios.
  • Explotar la opción de negocios en línea; que puedan generar impactos y son de una inversión manejable.
  • Disponer de mecanismos de logísticas interna, control de proveedores, manejo de costos, negociación de manejos de campo; búsqueda de alternativas.
  • Finalmente prepararse porque se nos viene el invierno.
Benito Barros

ACERCA DEL AUTOR

Benito Barros
Rector Académico del CFT de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Asesor Académico de Initiative Escuela de Negocios.